Ahora que los medios se han quedado sin sus dos días en exclusiva de noticia esperada, quiero fijarme en un aspecto ninguneado (yo al menos no he oído nada al respecto) que considero crítico para abordar situaciones extraordinarias como la que ha sucedido en ¡Eggggpaña! con el Ébola, que si se hubiera planificado, quizá no habría dado para farfullar tanto, tanto, tanto de la triste situación de Teresa.